El tiempo no perdona

No se si es el exceso de nicotina en las minusculas arterias del cacumen o los años que van devolviendo a la tierra las neuronas que nos prestaron, pero ya mis ideas no son tan brillantes como hace un tiempito…

Mi encuentro con la internet sucedio hace exactamente 10 años. Mi hermano me armo una computadora con algunos trastos de piezas mas otras que se compraron. Era una pentium 100 con 1GB de disco duro, Windows 95 y 32MB de memoria (o eran 16?) El monitor era un esperpento todo lleno de marcas y rayones conseguido en un garage sale.

Llegue a mi casa con todo aquello y no se me olvida que cuando saque la pc del carro puse el mouse encima y el muy hijo de puta se cayo. Al caerse se le salio la bolita y rodo por la acera a gran velocidad. Detras sali yo disparado, corriendo por toda la cuadra con la pc en los brazos, detras de la bolita. Al fin la capture y pude llegar a la casa con pc, con mouse y con bolita.

Tambien venian, claro, los floppies para instalar la internet de Bellsouth. Cuando al fin pude ponerme online (con un modem de 28kbps) me senti como Cristobal Colon.

Mi hijo tenia entonces 5 años y hoy tiene 14. Como ha aprendido el cabron! Ya no tengo nada que enseñarle… es el quien me enseña a mi como editar HTML o poner un script. Asi debe ser, no?

Pero que trabajo me cuesta aprender… “repite hijo, por favor, que otra vez se me fue el avion”

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